YA
SON LAS CUATRO
Un
recuerdo recurre por mi mente, es el hecho de volverte a ver, pensar ese
instante que compartimos juntos un momento mágico, todos los que nos rodeaban
esa tarde nos vieron, y desearon lo mejor para nosotros.
La música que suena al fondo envuelve
todos mis sentidos, una euforia dentro de mí, hace una hincha en mi pecho, una
adrenalina tal que solo el saltar al vacío calmaría este ímpetu que tengo por
ti.
Una risita burlona sale de tu boca, ahora
tus ojos se distraen viendo el horizonte buscando una respuesta a lo que ha
calado tus huesos, un aroma a silencio se respira en el aire me siento ahogado
y con ansias de tu impresión.
Ya no queda nadie.
Ya son las cuatro; y tú te quedaste ahí...para
siempre.